El National Institute for Health and Care Excellence, (NICE) del Reino Unido que busca la mejora de la calidad y los resultados del tratamiento de los pacientes, recientemente ha publicado una guía para la atención a niños, jóvenes y adultos con autismo, en la que se recomiendan las siguientes pautas para el tratamiento de los síntomas centrales de los Trastorno del Espectro Autista (TEA):

  1. Diagnóstico temprano. Se recomienda que cuando en un paciente se sospeche la presencia de síntomas de autismo se derive a un equipo especializado para que le evalúe (en un plazo máximo de 3 meses) para poder confirmar el diagnóstico lo antes posible pues es de vital importancia que el paciente y sus familiares reciban asesoramiento, tratamiento y apoyo social lo antes posible.
  2. Controlar la comorbilidad. Los niños, adolescentes o adultos con TEA con frecuencia presentan otros trastornos asociados que si no se identifican o no se tratan pueden alterar gravemente la vida de los pacientes. Es por ello que la segunda norma de calidad del NICE establece que todos los pacientes con autismo deben ser evaluados también sobre la coexistencia de estos otros problemas de salud física y mental
  3. Plan personalizado. Cada paciente con TEA debe tener un plan personalizado de intervención, asociado a su nivel de dependencia y consensuado con los familiares y cuidadores principales.
  4. Personal de referencia. Las personas con TEA deben tener asignado un profesional de referencia encargado de coordinar la atención y el apoyo que se haya acordado en el plan personalizado del paciente.
  5. Programas de intervención psicosocial. Las personas con TEA y sus familiares deben recibir información documentada, por parte del equipo de intervención, sobre los beneficios de participar en los programas de intervención psicosocial para mejorar los síntomas centrales asociados al espectro autista.
  6. Problemas de conducta. Las personas con TEA que presenten problemas de conducta deberán ser evaluadas para identificar los posibles desencadenantes de dicho comportamiento, incluidos los problemas de salud física, los problemas de salud mental y los factores ambientales.
  7. Fármacos.
    • No se deben administrar fármacos para tratar los síntomas centrales del trastorno del espectro autista, dado que, tal y como establece el NICE tras la revisión de la literatura científica, los fármacos han demostrado ser ineficaces para tratar estos síntomas y además suponen un riesgo significativo para la salud de estos pacientes. Sin embargo esto no quita el uso de fármacos para otros síntomas relacionados.
    • Las personas con TEA y con problemas de conducta no deben recibir medicación antipsicótica, a menos que se establezca que las intervenciones psicosociales y otros tratamientos son insuficientes y no se pueden administrar debido a la gravedad de la conducta. De esta manera, la primera línea de intervención para los problemas de conducta en personas con TEA, deben ser siempre las intervenciones psicosociales u otros tratamientos dirigidos a controlar los desencadenantes del comportamiento a mejorar.

Formato de la guía para familias y pacientes:

http://guidance.nice.org.uk/CG128/PublicInfo/pdf/English

Dra. Estrella Ferreira. Psicóloga Clínica