El sueño es un proceso biológico complejo que tiene gran impacto sobre la salud, el desarrollo y el funcionamiento durante la vigilia.  Facilita que la memoria fije lo aprendido durante el día, así como que se restauren mente y cuerpo, por lo que si una persona no duerme correctamente las alteraciones consecuentes pueden ser biológicas, conductuales y/o sociales.

Es obvio que los problemas del sueño en niños y adolescentes impactan significativamente en todos los miembros de la familia, empeorando la calidad de vida de los padres y hermanos

La Guía de Práctica Clínica sobre los Trastornos del sueño en la infancia y adolescencia en atención primaria establece una serie de señales de alarma que nos deben hacer sospechar de la existencia de un problema del sueño. Sospecharemos un problema del sueño si durante el día el niño tiene :

    • Mal rendimiento escolar, problemas de aprendizaje o de memoria
    • Hiperactividad (está mas activo que de la cuenta)
    • Agresividad, irritabilidad o problemas de comportamiento
    • Mejor comportamiento si duerme más
    • Accidentes frecuentes
    • Dolores de crecimiento
    • Dolores de cabeza por la mañana
    • Retraso en el peso y en la estatura
    • Más de 5 años y se duerme durante el día

También sospecharemos un problema del sueño si durante la noche el niño tiene:

    • Despertares frecuentes (es mayor de un año y requiere la presencia de los padres de 3 a 5 veces por noche, más de 3 noches a la semana
    • Tarda más de media hora en dormirse o llora
    • Ronca habitualmente
    • Dificultad de despertarse por las mañanas
    • Está demasiado irritado cuando se despierta

Ante alguno de los síntomas anteriores no dudes en consultar a un profesional con experiencia en los problemas del sueño de niños y adolescentes

En la siguiente entrada del blog daremos consejo prácticos que ayuden en una buena higiene del sueño

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